domingo, 5 de febrero de 2012

Vagabunda



Errando rumbos,
Viajo simplemente con mi pluma y mi pensar.

Busco un sitio dónde,
De nuevo, guarecer mi soledad…

Y camino, camino..camino cada vez más lejos,
Con los ojos llenos de esperanza y de amor.
Y el camino se prolonga,
Se vuelve interminable, luminoso a ratos,
Oscuro a veces.

Cada vez es más claro el llano,
Más yermo el páramo

Y  voy y vengo
Regreso y averiguo

En mi condena no se lee más que  garabatos,
Palabras  que para certeza de su cumplimiento,
Me fueron  tatuadas  en la corteza más íntima:
                               ERES UNA:   VAGABUNDA

lunes, 23 de enero de 2012

Breve apología de la estupidez


(O cómo entender a los demás, incluyéndote)
Por supuesto que merece la pena detenerse en tan peculiar estado, sobre todo cuando aparte de notársete, lo somatizas en cada una de tus acciones.
Pero, ¿Cómo llega una a tal condición?
Sencillo, uno decide ponerse la camiseta de “asi es mi vida” cuando, todas las personas que te quieren, y que amablemente tienden a interesarse en tu vida, te indican gritos, señas, que, vas para el lado equivocado. Y no es que en ese instante te conviertas en un débil mental, sino, que es en este momento cuando a todos, menos a ti, se les confirma que, ya tienes un grado de estupidez avanzada….
No lo puedes creer, de hecho, te sientes tan feliz, que cuando trapeas el piso con tu ánimo, lo justificas y hasta crees que lo mereces.. ¡Qué intenso! Si, asi soy yo…¿Estupido, estúpida?
 ¿No es cansado errar y errar sin parar? Pues no, porque no te das cuenta, o mejor dicho, te das cuenta hasta que estas babeando, en el piso.
Mi derecho a ser estúpida lo ejerzo constantemente, porque a nadie más le importa, porque no cuesta dinero, esta de moda, porque  somos muchos, porque parece religión a la que cada vez se unen más adeptos…
Si razonara un poco, perdería mi estúpida escencia, dejaría de ser quién soy, me justificaría a través del  miedo, por que,  ¿eso es razonar o estoy equivocada?
Cuando te argumentas a ti mismo:  “no debes” “no sientas” “No hagas” “es para el otro lado”, ”Creo que no esta bien”  reflexionas y lejos de seguir en la disyuntiva , actúas, una vez mas, estúpidamente y te dices ¿no son puros pretextos por miedo? Y ahí vas… de nuevo…
El miedo o las precauciones  excesivas  impiden sentir, tanto dolor como placer, en eso  espero, estemos de acuerdo. ¿Eso es vivir razonablemente?
Por eso es mejor ser estúpida.
Por lo tanto, la condición de ser estúpido no debe ser mal vista por nadie, porque todos lo hemos sido o lo seremos alguna vez.
Tampoco debemos pedir perdón, nos deben respeto los demás por vivir tan intensamente, por ser tan auténticos en nuestros sentimientos.
Yo si, soy estúpida parece que por genética, y si bien no me siento orgullosa de serlo, por lo menos sé que lo soy.
Francamente, escribiendo esto, aparte de darme flojera, si, me siento, auténticamente estúpida.


domingo, 15 de enero de 2012

Viento Agrio


Que decir en estos huecos tan profundos, donde mi garganta arenosa se desgrana , y atrapa aire tibio, turbio; ya tenía un argumento que presentar ante los jueces, indiferentes, confundidos desde siempre.
No podía decir que la raíz del árbol estaba mala, yo misma la probé, asentí y acepte como propia, el furor, el ansía y el anhelo me empujaron desde el risco, rodé mucho para convencerme, este era el árbol añorado.
Si yo alego equívoco, es por la mas estúpida y ancestral de las razones, el capricho me poseyó y sin dejarme ver el rumbo me entrego a mi destino, a ese que no existe, que no sabe vivir sin mi.
Mentira, mentí, nos engañe a todos, y regué con aguas turbias al insensato, le aboné tierra con cal, reforzando su frondoso aspecto con listones y colores ficticios, se veía ideal.
Verdad; mentimos, ambos mentimos de verdad, jamás creyó él sobrevivir en esta tierra; jamás creí que lo lograra, pero obstinado como la hiedra, persistió aferrado, esperando podará sus malditas ramas, esperando arrojar un fruto, mentira vil, sabíamos que no se podría nunca, porque los frutos sólo nacen de la esperanza, y este desolado nunca la tuvo.
Toda una cosecha perdida, con la experiencia enlodada de tanto repetirse, con miles de gusanos que hasta ahora veo salen de tu pulpa, maldiciéndome porque no hubo nada que rescatar, todo se pudrió, tenía que oler fétido y llenarse de moscas para que, feliz rebelara su esencia pobre, para que feliz se adhiriera al suelo yermo, como roca, inmóvil, estática.
Viento agrio que desprende una a una las hojas de tu infame engaño, me tuviste lástima, por eso te dejaste disfrazar, te tuve lástima por eso te invente un traje que te hizo estúpido. Que miseria, que dolor, aceptarlo enfrente de todos como novedad. Por eso mi grito se queda ahorcado en tu rama más gruesa, mis lamentos son  tu mas rico alimento, y, por los murmúros de los jueces, indolentes sabes que te van a dejar secar, sin que yo pueda ejercer compasión. Pero mírate, bailarin al fin, gustoso porque realmente encontraste tu lugar en el sitio menos pensado, veías para arriba, encaminabas tus ramas al cielo y hasta el te negó amparo, por eso determinaste, tu y nadie mas, que tu lugar era el vacio, justo, el vacio que yo te dejo.

domingo, 8 de enero de 2012

Inhumana


No entiendo de la gentileza, cuando mi alma siente celos
No sé que es la tolerancia cuando siento mi espacio invadido,
Ni idea tengo de compartir, si me siento excluida de tu sentir
La soberbia me llena, cuando de olvido me miras…
Y no soy buena, quisiera morir, quisiera matar
Y no me da por ofrecer, más bien quisiera arrebatar
Harta estoy de pensar
De esperar
De ansiar
Y sólo siento ira, furia en medio de mis piernas
No ´se sentir como mujer, si no soy la tuya
Por eso no te entiendo, por eso no te comprendo

Ten compasión, devuélveme mi humanidad!!


lunes, 19 de diciembre de 2011

Soledad

Soledad vino a verme...

Y entró por la puerta grande, oli su perfume rancio e indiscreto, con el vestido gris Oxford que le acomoda cuando esta de buenas y hace visitas. Hurgó por los rincones, le satisfizo el polvo que puso con esmero, me preguntó por las dos plantas que secó.

-¡Hace cuánto nos conocemos?

–No lo sé. bastante tiempo…-

Miró los trastes sucios, la ropa sucia y sonrió de ver , que su labor era plena.
Mayor gusto le dio ver al gato dormido, aburrido también con el día nublado a punto de llover.
Fijó su mirada en un libro (a menudo le desagrada que le quite atención y se la entregue a unas hojas de papel)….lo hojeó y lo aventó encima de la cama restándole importancia.
Siguió con su visita en mi alacena, le dio asombró tanto hueco….casi feliz, deja su firma de “supervisado” en el refrigerador.

-Espero verte el siguiente mes- me dijo

-No lo sé- Hace frío y los recuerdos no ayudan, a lo más, te dejare un recado si decido marcharme.-

-Tienes que estar, no quiero venir en vano y descubrir que hay nuevos inquilinos, odio tener que empezar…competir con estupideces como la tele o el radio, ya lo ves, contigo me costó trabajo.-

-Sé que odias venir y encontrarme ocupada en mi, o en mis sueños, lo siento…quisiera también a ti cumplirte, pero esta vez no tengo ganas ni ánimo para volverte a encontrar, no lo tomes personal, sólo te lo comento-

Un poco molesta Soledad, (que nunca se enoja porque si se marcha enfadada no tiene la humildad para volver, y entrar pidiendo disculpas)me miro. Sus ojos como siempre me hicieron ver de cerca, el pasado. Un escalofrío, el de siempre, me recorrió los cabellos y paralizo mis recuerdos, Y sin apartarme la vista tomó entre sus manos mi libro…lo colocó en el librero, entre otros tantos, y me dio uno que ella escogió:
-Toma este, te servirá en lo que vuelvo-
¡¡¡Mas de mil páginas!!

-Si, eso te funcionará mientras-

- Además, te dejó el ordenador, la red y tu soberbia ante el espejo, eso sin duda hará que nos encontremos de nuevo.-Dijo en su tono mas compasivo.

Y me besó en la mejilla a modo de despedida, y sentí sus labios fríos, huecos, casi imperceptibles al tacto, y su vaho me recordó que desde hace días no me baño…que son las siete de la tarde y aún no desayuno, que hace rato ni siquiera reviso el correo y que me da igual.
Entonces, se marcho, como todo en mi vida, porque cuando la soledad se va y te deja a solas, no viene el hastío, sino el vacío. Su ausencia dejó un inacabable llanto que ya no se puede expresar en súplicas ni en lágrimas.

Y ahora, por eso, leo este inacabable libro y me entretengo escribiendo, mientras regresa quien sabe si para mudarse definitivamente a mi apartamento.
Y también por si acaso ya lave los trastes, limpie el polvo y recogí lo tirado en el suelo, buscaré ahora estrategias mas efectivas que las de ella, para evadirme y evadir su encuentro.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Ausencia

Ausencia

Estar sin estar cualquiera lo puede llamar ausencia,
sin embargo, presentirte cerca, entender que me sientes,
imaginar que me escuchas, desearte a oscuras, a tientas,
y leerte, en tres palabras, es confirmar tu presencia.

No veo los hilos que nos unen ni los lazos que enlazan,
sólo el tiempo estrecha y acrecenta la añoranza,
ni de amor ni de amistad te hablo, solo de compañía,
de solidaridad, risas y montañas.

Y para cuando te vuelva a ver, seguramente te lo diré:
te he extrañado de a mentiras,
porque solo se extraña lo que se es extraño,
y tu eres más que parte de mi, que yo de mis años.

Y cuando te vuelva a ver, si me lo permites, te lo demostraré.
contándote lo que ya viviste conmigo y que ahora no recuerdas,
tocándote como se te olvidó me pediste que aprendiera,
y queriéndote intensamente como no definimos que lo hiciera.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

La venganza







Es tan extraño sentir cómo el viento apresura la caída.
Te sientes cobijada, envuelta en un sarcófago transparente.
Sólo se siente frío, ahora no es únicamente por dentro, la piel se enchina.
Que lenta trascurre la caída, y entre más lento, la velocidad aumenta.
Días de risas y certeza, siempre creí que el amor era la excusa perfecta para vivir, ahora sé que la ingenuidad es atributo de los desesperanzados, que cualquier cambio en la atmosfera basta, para que se arruine una vida.
Te recuerdo muy bien, limpio, cristalino, trasparente, te seguí.
Te seguí por oscuros lados, con insanos pasos y me tope con lo que temías que viera; tu soledad me habló al oído y me enloqueció, corrí despavorida sin pensar más que en el miedo y en la ira que sin piedad me atacó.
Venganza pedía mi cuerpo, apuñalarte y cercenarte, acabar con tu egoísmo risueño, burlón.
Tropecé con  rumbos conocidos y los rechacé. Herida me empuje hacia arriba, entumecida y amoratada me até de pies y manos, me arranque el cabello y olvide para siempre mi voz.
Lastimé a los que más me amaron para venirme a arrodillar al altar de la indiferencia, que, como siempre pide, pidió  sacrificio, como nunca, lo acepte, lo dí.
Yo misma lo ejecuté, deseosa de que me veas y se te quite esa estúpida mirada, deseosa de ensuciar el piso y que al lamentarse, todos te odien.
Por eso, por venganza subí hasta aquí.
Sólo oí gritos, tus viles ruegos, los oídos al final me corté.
Y  , enaltecida por el odio, aconsejada por el vació, ansiada por el viento, me aventé.

Metodología para principiantes